
En el actual contexto pol铆tico, social, econ贸mico y cultural que vivimos, cabe se帽alar que existen profundas transformaciones pol铆ticas y de otra 铆ndole. Algunas de ellas, sin duda, han venido a fortalecer la participaci贸n ciudadana, como por ejemplo la ampliaci贸n de las representaciones partidistas en el Congreso de la Uni贸n y Congresos Locales. Sin embargo, a pesar de haber avances, siguen existiendo grupos y sectores importantes de la poblaci贸n que no han logrado organizarse alrededor de los procesos democr谩ticos y electorales del pa铆s.
Es importante reconocer que debemos redoblar esfuerzos para que grupos hist贸rica y universalmente excluidos y discriminados logren organizarse de cara a los procesos electorales, donde el poder del voto puede motivar la construcci贸n de una democracia participativa inclusiva y que aplique el ejercicio de la ciudadan铆a plena a todas las personas sin distingos de ninguna especie. Los principios, programas y estatutos del Partido de la Revoluci贸n Democr谩tica (PRD) coinciden con las reivindicaciones sociales de quienes vivimos y asumimos una identidad sexual distinta a la que impone tradicionalmente la sociedad y que sigue consider谩ndose como 煤nico modelo de vida posible. As铆, el Partido de la Revoluci贸n Democr谩tica busca abatir y erradicar la desigualdad y la discriminaci贸n.
La simpat铆a que sintieron hacia el PRD un gran n煤mero de ciudadanos y ciudadanas, se debi贸 a la defensa de los derechos聽 de la diversidad sexual, que realiz贸 el Partido entre los a帽os 1997 y 2000.
Sabemos que la sociedad es diversa y estamos convencidos de que esa es su mayor riqueza y por ello nos encontramos buscando la unidad en torno al tipo de Partido que queremos. Debemos entender que la inclusi贸n y la tolerancia pueden sentar las bases para la participaci贸n democr谩tica que podr谩 fortalecer la lucha de consensos y disensos. 聽
Consideramos que son obligatorias y 茅ticamente necesarias la inclusi贸n y la defensa de los derechos de los ciudadanos y ciudadanas con identidad sexual diversa. En un partido de izquierda como lo es el PRD, es imperdonable que algunos de los聽 dirigentes y afiliados, en pleno 2009, todav铆a volteen la mirada, menosprecien y marginen debates como el de los derechos de la diversidad sexual. Es necesario que el PRD y los gobiernos emanados de nuestro partido pol铆tico y los representantes de elecci贸n popular sean coherentes con nuestros principios, en lo que se refiere al tema de los derechos humanos de la diversidad sexual y su lucha contra la discriminaci贸n. Solo as铆 ser谩 posible recuperar el respeto聽 de la ciudadan铆a de la diversidad sexual.
Un Partido como el nuestro que pretende modificar la sociedad y que quiere impulsar la transformaci贸n social, debe demostrar que 茅l mismo es capaz de modificar y transformarse. Es por ello que en el聽 IX Congreso Nacional as铆 como en el Congreso Estatal del Distrito Federal se reconoci贸 la necesidad de la institucionalidad de una Comisi贸n de trabajo聽 de la diversidad sexual por cada Estado de la Rep煤blica. |
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